1992

Lily Pilataxi de Arenas una maestra experimentada mentaliza un Colegio Secundario, compra un terreno en el Centro de la ciudad para levantarlo. Para entonces el ex Presidente León Febres-Cordero elegido Alcalde de Guayaquil comienza la dura tarea de levantar la ciudad, entra a formar parte de su equipo de trabajo Lily de Arenas, para planificar el proyecto educativo–cultural de rescate de los valores cívicos de Guayaquil en la Jefatura Municipal de Promoción Cívica. Al mismo tiempo, ella elabora los planos de construcción del Colegio.

1993

Se une al proyecto del Colegio la Sra. Silvia Armijos de Pérez, Francisco Pérez Febres-Cordero. Se aportan los capitales iniciales, se conforma una sociedad anónima y se amplía el proyecto a un centro educativo con sección Preparatoria, Primaria y Secundaria, que según la Reforma Educativa en vigencia se la denomina Unidad Educativa. Lily de Arenas vende el terreno de 3.000 m2 y la sociedad compra el actual de 11.000 m2 en la Parroquia Chongón-Km.16 ½ vía a la costa.

1994

Renuncia al Municipio, dejando ya desarrollándose el programa cívico educativo de la Ciudad de Guayaquil. Se dedica a tiempo completo, entre planificación pedagógica, cursos y talleres con expertos pedagogos alemanes y norteamericanos, que toman con entusiasmo el proyecto. Tardó horas en estructurar el plan para obtener el permiso ministerial para su funcionamiento y la construcción del edificio. Fue un trabajo titánico, duro, pero impulsado por la pasión. Se ocupa una elegante oficina, en el condominio Marfil en la ciudadela Kennedy Norte, para recibir las inscripciones de los alumnos y donde se reúnen los accionistas para planificar y recibir los informes del desarrollo del proyecto. Así se comienza la promoción del Colegio, en pleno conflicto con el Perú, “La Guerra del Cenepa” la señal es una bandera del Ecuador gigante puesta en la ventana del edificio.